Empleando altas temperaturas que derriten el material y lo hacen maleable, se produce el vidrio curvo templado. El proceso se inicia posicionando el vidrio sobre la mesa de carga. De allí pasa al horno a una temperatura aproximada de 700 grados centígrados, calentándose durante un tiempo determinado por el espesor del vidrio.

Algunas de las aplicaciones más comunes dentro de la industria de la construcción son:

  • Fachadas
  • Diseño de interiores
  • Divisiones de baño
  • Construcciones comerciales